Descubre qué cuidados necesita realmente la piel de los niños, qué productos usar y cuándo la rutina de skincare infantil puede convertirse en un riesgo

El skincare infantil se ha colado con fuerza en redes sociales, en muchos escaparates y en los tiktoks de algún que otro influencer. Cada vez es más habitual leer y escuchar información sobre tónico facial, mascarillas y cremas “especiales” para niños. Ahora bien, aquí conviene pararse a reflexionar sobre los peligros que puede haber detrás de esta práctica.
El cuidado de la piel en la infancia es importante, pero debe tener límites claros. La dermis de los niños es más frágil, está todavía madurando y tiene necesidades mucho más sencillas que en adultos. Por eso, en este post, intentaremos despejar posibles dudas y aclarar cuándo el cuidado de la piel pediátrica es una ayuda y cuándo puede convertirse en un problema para la salud de tus hij@s.
¿Qué necesita realmente el skincare infantil?
El cuidado de la piel o skincare infantil debe ir enfocado a sus necesidades y no puede contemplar la aplicación de productos agresivos.
En líneas generales, conviene tener claro que la barrera cutánea de los niños es más fina, pierde agua con mayor facilidad y es más permeable a sustancias externas. Esto tiene dos implicaciones importantes: necesita protección, porque es más vulnerable, y tolera peor los excesos, especialmente, cuando se trata de productos innecesarios o mal formulados.
En este sentido, en niños con la piel sana (sin enfermedades cutáneas), el cuidado básico de la piel se resume en tres pilares muy claros:
- Limpieza suave y delicada. La higiene de la piel es fundamental, pero deben usarse jabones suaves, tipo syndets o formulados específicamente para los niños, sin sulfatos agresivos ni perfumes intensos. A veces, incluso solo con agua es suficiente.
- Hidratación para mantener la función barrera de la piel, sobre todo, en climas secos o tras el baño. A la hora de escoger una loción, se debe prestar atención a la edad del niño y a la parte de la piel donde será aplicada. Así, si se utiliza en la cara, se deberá optar por una hidratante como Babé crema facial pediátrica, mientras que, para el cuerpo, puede usarse Nutraisdin loción corporal.

Babé Pediatric Hidratante facial es una hidratante facial pediátrica para la piel de bebés y niños. Su fórmula cremosa nutre e hidrata, protegiendo contra agresiones externas como el frío y el sol. Es de fácil aplicación, respeta el pH y refuerza la protección natural de la piel, dejando una textura suave y de rápida absorción.

Nutraisdin Babynaturals Loción Corporal hidrata y protege la piel del bebé con un 96 % de ingredientes naturales. Su rápida absorción y fórmula hipoalergénica la hacen ideal para el uso diario. Se ha de aplicar tras el baño para mantener la hidratación óptima, dejando la piel suave y respetando su función barrera.
- Protección solar. Este es, sin duda, el paso más importante del skincare infantil, ya que la exposición solar en la infancia tiene un impacto directo en la salud de la piel a largo plazo. Las quemaduras solares repetidas aumentan el riesgo de problemas cutáneos en la edad adulta. Por tanto, es imprescindible aplicar protector solar a los niños y ayudarles a que asimilen la importancia de aplicarlo durante todo el año, y muy especialmente en verano.
Por su formulación, debemos decantarnos por aquellos específicos para niños. También debemos tener en cuenta que estén pensados para todo tipo de pieles, sobre todo, si el peque tiene la piel atópica o sensible. Una buena opción, siguiendo con esta recomendación, es la crema solar Isdin bebés (apta para su uso a partir de los 6 meses de edad).

Isdin bebés es un protector solar con SPF 50, diseñado para la piel delicada de niños y bebés. Su textura ultraligera se absorbe rápidamente, hidratando y protegiendo la piel. Es apto para pieles sensibles, hipoalergénico y biodegradable, y ofrece resistencia al agua y fricción, ideal para el uso diario.
Necesidades de skincare infantil especiales
Además de lo anterior, hay situaciones en las que la piel infantil sí requiere cuidados de skincare específicos. Las más frecuentes en bebés son la dermatitis atópica y la dermatitis del pañal.
La dermatitis o piel atópica es una afección inflamatoria crónica que provoca sequedad intensa, picor y brotes recurrentes. En estos casos, el skincare infantil puede requerir hidratantes emolientes o específicos, como Ozobaby.

Ozobaby es una crema Corporal de Ozono para la piel de bebés, formulada con aceites ozonizados y vitamina E. Ayuda a restaurar tejidos y a prevenir la sequedad y la irritación. También alivia el enrojecimiento. Su textura ligera permite rápida absorción y no contiene perfumes.
Por otro lado, la dermatitis del pañal es muy común en los primeros meses de vida. La combinación de humedad, roce y contacto con orina o heces irrita la piel con facilidad. Para prevenirla, se deben tomar cuidados básicos, como cambiar frecuentemente el pañal, limpiar con delicadeza, sacar suavemente y sin frotar, y usar cremas barrera protectoras como la crema Nenuco, que, además, es hipoalergénica.

La crema Nenuco protectora está diseñada para la piel sensible de los bebés. Contiene óxido de zinc y ofrece triple acción: forma una barrera protectora, previene irritaciones y nutre la piel. Su fórmula con extractos naturales es fácil de aplicar y ha sido clínicamente testada para minimizar reacciones alérgicas.
Asimismo, se debe prestar atención a zonas sensibles como los labios y la nariz. Para estos casos, la rutina de cuidado facial puede completarse con un bálsamo labial, como Letibalm pediátrico, que es apto también para la zona nasal y ayuda a prevenir la sequedad, las grietas y la irritación causadas por el frío, el viento o los resfriados frecuentes.

Letibalm pediátrico es un bálsamo reparador para nariz y labios que calma, regenera y repara la piel seca y agrietada. Su acción emoliente e hidratante nutre y protege contra agresiones externas. Es no comedogénico, bien tolerado y clínicamente probado, ideal para irritaciones por resfriados y condiciones climáticas.
Usar fórmulas hidratantes, sin perfumes ni ingredientes agresivos, refuerza la barrera natural de la piel y aporta confort inmediato, convirtiendo este gesto en un hábito sencillo pero eficaz para mantener la piel infantil sana, flexible y protegida a diario.
Cuando el skincare infantil se vuelve un riesgo
Los peligros del skincare infantil aparecen cuando el cuidado básico se transforma en una rutina compleja y constante, con múltiples productos sin indicación. Como resultado, la barrera cutánea de la piel de los niños puede verse alterada, y pueden aparecer síntomas como dermatitis de contacto, sensibilización a cosméticos o irritaciones.
Ciertos ingredientes aptos en adultos, como el retinol, los ácidos exfoliantes, la vitamina C concentrada o los productos antiacné no tienen cabida en la piel de un niño sano. En este sentido, el skincare infantil también tiene una dimensión educativa. Enseñar a los niños a cuidar su piel es positivo, pero siempre ha de hacerse desde la normalidad, no desde la obsesión estética.
Preguntas frecuentes
¿Cuál debe ser el pH de una crema infantil?
El pH ideal de una crema infantil debe ser ligeramente ácido, alrededor de 5,5, para proteger la delicada piel del bebé y fortalecer su manto ácido natural. Este pH ayuda a prevenir irritaciones y problemas como eccemas, especialmente en áreas sensibles. Al nacer, la piel del bebé tiene un pH cercano a 7, que se vuelve más ácido con el tiempo, por lo que es importante usar productos que acompañen esta transición. Se recomienda buscar cremas con pH 5,5 o entre 4,5 y 6, y optar por formulaciones suaves. Siempre es aconsejable consultar al pediatra para elegir los productos adecuados.
¿Para qué sirve una loción corporal infantil?
La loción corporal infantil es esencial para hidratar y proteger la delicada piel del bebé, que es más fina y propensa a la sequedad. Su uso diario, especialmente después del baño, ayuda a mantener la función barrera de la piel, suavizándola y calmando irritaciones. Contiene ingredientes humectantes que retienen la humedad, refuerza la barrera cutánea y proporciona suavidad y elasticidad. Además, alivia la picazón y promueve la relajación durante la aplicación. Formulada con activos nutritivos, es ideal para prevenir problemas como el eccema y se absorbe rápidamente, siendo clave para una piel sana y confortable.
¿Qué factor de protección solar es el mejor para niños?
El mejor protector solar para niños es de amplio espectro con un SPF de 50 o más, ya que su piel es más sensible a los rayos UV. Se recomienda un SPF mínimo de 30, pero SPF 50+ ofrece mayor seguridad. Debe ser resistente al agua y reaplicarse frecuentemente. Para bebés a partir de 6 meses y niños con piel sensible, se prefieren protectores con filtros minerales como óxido de zinc. Además, es ideal que sean hipoalergénicos y sin perfume para evitar irritaciones. Los formatos en espray o loción son prácticos para una aplicación fácil y completa.

