Cómo prevenir la otitis en verano

Es uno de los problemas de salud más frecuentes durante los meses de julio y agosto, especialmente entre los niños, y una de las enfermedades que más dolor y malestar provocan. Hablamos de la infección de oído y, para ayudarte a prevenirla, vamos a darte consejos para prevenir la otitis en verano.

¿Qué es la otitis?

​​La otitis es una enfermedad del oído que produce inflamación y dolor, generalmente por una infección.

Entre sus causas más frecuentes está la entrada en el oído de agua o irritantes como sudor, espráis o tintes para el cabello.

También suele ser habitual en personas que practican natación o que permanecen mucho tiempo en el agua, como es el caso de los niños durante el verano.

Los menores son, además, más propensos a sufrir este tipo de infecciones porque tienen las trompas de Eustaquio más cortas, lo que posibilita que las bacterias se “instalen” en sus oídos más rápido.

¿Por qué la infección de oído es más frecuente en verano?

La otitis es conocida como «otitis del nadador», ya que a menudo se produce porque queda agua en el oído después de nadar, lo que propicia un ambiente adecuado para el crecimiento de bacterias.

Esto no significa que sea una enfermedad que afecte solo a los profesionales de la natación, a quienes podría darles otitis durante todo el año. 

Para el resto de la población, en cambio, la otitis es más frecuente en verano porque es en esta época cuando solemos pasar más tiempo sumergidos en el agua.

También en esta época solemos sudar más y, como decíamos al comienzo, la entrada de gotitas de sudor en el oído también podría producir una infección.

¿Cómo prevenir la otitis en verano?

Prevenir la otitis en verano es posible si se tienen en cuenta algunas recomendaciones sencillas y basadas en aplicar el sentido común.

Por ejemplo, como la otitis es producida por bacterias, debemos evitar el baño en aguas estancadas y/o no tratadas. Así, es importante que acudas a playas con bandera verde (aptas para el baño) y a piscinas reglamentarias.

Si tienes una piscina en casa, asegúrate de que el agua esté en buen estado, debidamente clorada y desinfectada.

También se deben evitar los baños prolongados en playas y piscinas. Está claro que, en verano, con el calor, el buen tiempo, las vacaciones… a todos nos apetece chapotear bajo el agua, pero es preferible bañarse durante periodos cortos de tiempo y asegurarse de secarse bien los oídos al volver a la toalla.

En el caso de los niños, a quienes puede ser difícil sacar del agua, asegúrate de colocarles un gorro de piscina, preferiblemente de goma y que sea lo suficientemente amplio como para que le tape los oídos.

También puede ser conveniente utilizar tapones de oídos para reducir las posibilidades de que les entre agua en los oídos.

En el caso de los más pequeños, puedes optar por tapones de oídos para niños, que se ajustarán mejor al tamaño de sus orejas y les protegerán mejor dentro del agua.

Otras formas de proteger los oídos

El secado de oídos, eso sí, debe hacerse con cuidado, puesto que existen otras posibles causas de la otitis que también se pueden prevenir. Por ejemplo, introducir bastoncillos de algodón también puede provocar el oído de nadador si no se hace con cuidado, ya que puede dañarse la piel que recubre el conducto auditivo.

Para limpiar los oídos, es preferible optar por soluciones en forma de spray para los oídos como Audispray, a base de agua de mar hipertónica, o como Otolaya para limpieza de oídos. Son menos agresivas y mucho más efectivas a la hora de eliminar el cerumen.

¿Cómo saber si tengo otitis?

Debes sospechar que tienes otitis o infección de oído si experimentas algunos de los siguientes síntomas:

  • Dolor de oído, que suele empeorar al presionar alrededor de la oreja.
  • Sensación de picor o de oído taponado.
  • Enrojecimiento e hinchazón de la zona.
  • Secreción de líquido.
  • Afectación temporal de la audición.

En casos más moderados o graves, la otitis puede producir fiebre, hinchazón de los ganglios linfáticos del cuello o irradiación del dolor más allá del oído. En estos casos, es necesario consultar con el médico con urgencia.

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